¿Dónde mejor vivir en Alemania? Los pueblos alemanes

Si estás pensando en vivir en Alemania deberás decidirte entre un área más rural o una gran ciudad. Antes de elegir, es recomendable que conozcas las características de cada posibilidad. Aquí te hablamos de los pueblos alemanes.

Con unos 229 habitantes por kilómetro cuadrado, Alemania es uno de los países con mayor densidad de población de Europa, por delante se encuentran sólo Reino Unido (257 hab/km2), Bélgica (364 hab/km2) y los Países Bajos (495 hab/km2). Para que os hagáis una idea, España en comparación tiene una densidad bastante baja con 92 habitantes por kilómetro cuadrado. No obstante, la población alemana no se concentra en grandes ciudades, sino más bien en áreas con varias ciudades medianas y pequeñas. Touristen vor Brandenburger Tor Ampliar imagen (© Auswärtiges Amt, CS)

De hecho sólo Berlín supera los 3 millones de habitantes; Hamburgo, Múnich y Colonia tienen entre 1 y 2 millones. Las comunidades rurales con menos de 5.000 habitantes suman sólo un 30% de todos los municipios alemanes existentes. Eso significa que hay pocas áreas en Alemania realmente rurales y muchas zonas donde se concentran medianas y pequeñas ciudades. El reparto de las densidades de población se puede apreciar en la imagen que ilustra el artículo, donde se puede ver que las zonas rurales se concentran sobre todo en el sur y noreste de Alemania, mientras que el otro lado tiene una mayor densidad de población.

Al elegir una zona en Alemania para vivir, hay que pensar muy bien en qué tipo de área quieres asentarte, porque influirá en muchos ámbitos de la vida cotidiana como la oferta de trabajo, de ocio, de transporte, etc. En general, se puede decir que el nivel de calidad de vida en Alemania es muy elevado. Según un estudio que analiza 150 países, Alemania es el mejor lugar para vivir entre los grandes países industrializados, ocupando el octavo lugar del mundo muy por delante de Japón (16º) y EE.UU (18º). Ocupa el primer puesto en cuanto al indicador parcial referente al estado de mercado laboral: en ningún otro sitio se crearon tantos puestos de trabajo en relación a su tamaño entre 2006 y 2011. Otro indicador clave es la alta calidad del medio ambiente y los buenos servicios sanitarios. Los ámbitos menos favorables para la calidad de vida en Alemania son unas infraestructuras algo descuidadas, una educación que debe acoger mejor a los inmigrantes y una creciente diferencia de distribución de los ingresos. En resumen, se puede decir que en Alemania hay un nivel de vida muy alto, y que se encuentra dentro de los mejores países de Europa para vivir y trabajar.

Si estás pensando en instalarte en un pueblo alemán, es decir un municipio o comuna de hasta 5.000 habitantes y con una administración local autónoma, debes saber dónde se encuentran y cómo es la vida en ellos Hafen von Konstanz, der größten Stadt am Bodensee Ampliar imagen (© Bundesrat/VRD - Fotolia)


El municipio autónomo más pequeño de Alemania es una isla muy pequeña frente a las costas de Schleswig-Holstein que se llama Gröde. Allí viven sólo 5 personas y a veces en invierno tienen que abandonar la islita debido al tiempo. Anécdotas aparte, en Alemania existen 100 municipios que tienen entre 7 y 64 habitantes, y se ubican en los estados federados de Renania Palatinado (Rheinland-Pfalz) en el oeste, Schleswig-Holstein en el norte y Turingia en el centro (Thüringen). Existen también unos cien municipios entre 250 y 2.400 habitantes aproximadamente. El resto de los municipios rurales (unos 1.160) tienen entre 2.400 y 5.000 habitantes. Pero no todas las zonas rurales son iguales: los pueblos en las cercanías de grandes ciudades o en de regiones metropolitanas tienen otras características y su población tiene una estructura social diferente a la de los pueblos que se encuentran en la periferia. Aunque parece que Baviera (Bayern) no tiene tantos minimunicipios, va a ser una de las zonas más rurales que encontrarás en Alemania debido a la falta de grandes y medianas ciudades. En este grupo se incluyen los estados federados de Renania Palatinado, Turingia y Mecklemburgo-Pomerania Occidental (Mecklenburg-Vorpommern), pero no necesariamente Brandeburgo (Brandenburg), Schleswig-Holstein o Sajonia (Sachsen) por la cercanía de Berlín, Hamburgo, Dresde y Leipzig.

En los municipios rurales encontrarás la Alemania tradicional: trajes regionales, platos fuertes y música popular. En los pueblos se mantienen mucho más las antiguas tradiciones que se dejan ver en fiestas folclóricas en el mercado central o en las calles. No obstante, como en todos los países, las tradiciones alemanas se están perdiendo o relajando lentamente. Existen pueblos en los que se celebran más fiestas y otros en los que se celebran menos. Muchas de ellas incluso se han convertido en un negocio que poco tiene que ver con sus orígenes: basta pensar en el Oktoberfest en Múnich, donde encuentras más gente de fuera que de la propia región (sean alemanes o no). Al extranjero se ha exportado solamente esta versión cultural de Alemania, un poco limitada.

Como suele pasar en todas partes, a los pueblos en general se les puede considerar poco abiertos y algo aburridos. Debido a la falta de público, no se suele encontrar mucha variedad de bares o restaurantes, y menos aún de teatros o cines. La diversión consiste más bien en comentar los detalles de la vida cotidiana o las vacaciones anuales (aparte del último cotilleo local, por supuesto), con los amigos de toda la vida durante encuentros caseros para comer o cenar. En este sentido los pueblos representan núcleos sólidos en los que suele ser difícil entrar para gente de fuera. Los lazos familiares y amistosos son muy fuertes y cuesta algo de trabajo conectar, pero no es imposible: hay que participar en las actividades de ocio del pueblo yendo al coro, al club de fútbol o de ajedrez, trabajando como voluntario en la comuna o la iglesia, participando en las fiestas locales, etc. En general, suele ser más fácil entablar conversación con la gente si tienes niños porque automáticamente se van creando relaciones en la guardería, el colegio o los distintos clubes de ocio. La ventaja de esta vida rural es que no hay tanto anonimato como en las ciudades y se puede charlar con la mayoría de la gente en la calle o en las tiendas. Además, se suele apoyar y ayudar de manera natural a los conciudadanos en caso de que lo necesiten.
Lo que hay que tener en cuenta es que para vivir en un pueblo es casi imprescindible tener un vehículo. Aunque la infraestructura del transporte público suele ser bastante buena, necesitarás bastante tiempo para ir a las ciudades más cercanas, dado que la frecuencia del transporte no es tan alta como en las regiones metropolitanas. Existe una gran cantidad de viajeros diarios (Pendler) que trabajan a bastantes kilómetros de su hogar y utilizan el coche para llegar al trabajo. Muchas veces se forman grupos de transporte entre varias personas del mismo pueblo que se turnan al conducir a la ciudad para reducir costes y, sobre todo, para bajar el volumen del tráfico. Debido a la gran cantidad de viajeros regulares, se forman frecuentemente atascos en el recorrido a las ciudades grandes Ampliar imagen

Por supuesto es una cuestión muy personal si a uno le gusta la vida en el campo o no: si te mudas con toda tu familia no va a ser tan difícil como si lo hicieras tal vez como soltero. Además, determinadas profesiones tienen especial demanda en las áreas rurales, como en el caso de los médicos de familia o en las pymes familiares. Si tienes ya una edad avanzada y prefieres la tranquilidad y la naturaleza al ajetreo, en una pequeña aldea vas a vivir mucho más a gusto. Si prefieres un punto medio siempre existe la posibilidad de instalarte en una ciudad pequeña o mediana dentro de una región bien comunicada, sobre las que os hablaremos en un próximo artículo.

Cortesía de "Portal Alemania"