El sistema de doble voto

Los diputados del Bundestag (Cámara Baja alemana) son elegidos mediante el primer y el segundo voto del que dispone el ciudadano. Los expertos hablan de un sistema proporcional de voto personalizado.

Con el primer voto, los electores votan en forma directa a los candidatos a diputado de los 299 distritos electorales. Resulta elegido aquel que haya obtenido la mayoría relativa de los sufragios en su circunscripción.

Con el segundo voto, el elector puede elegir la lista regional de un partido. De acuerdo con el principio del sistema proporcional, este sufragio es determinante para el reparto de los escaños por partidos en el Bundestag, y con ello de la fuerza de cada fracción.

En este proceso también son tenidos en cuenta aquellos partidos más pequeños que no han logrado ganar directamente en ningún distrito electoral. Pero deben haber obtenido al menos el cinco por ciento de los votos a nivel nacional. Si los partidos más pequeños han logrado al menos el mandato directo en tres distritos electorales, sus listas regionales serán tenidas en cuenta incluso aunque no hayan superado la barrera nacional del cinco por ciento.

Si un partido logra mediante el primer voto y los distritos electorales directamente elegidos una cifra de diputados mayor de la que le corresponde por el segundo voto, se mantiene el número de escaños logrado. Se habla de mandatos adicionales, con los que se incrementa la cifra total de diputados que conformarán el ”Bundestag”.  Estos mandatos adicionales pueden ser muy importantes a la hora de formar mayoría en caso de un resultado muy ajustado. En 2002, el gobierno rojiverde del canciller Gerhard Schroeder logró la mayoría sobre todo por los cuatro mandatos adicionales que obtuvo. En los comicios de 1994, el gobierno cristiano demócrata-liberal del entonces canciller, Helmut Kohl, logró aumentar su ventaja de dos a diez escaños gracias a estos mandatos adicionales.

Por el contrario, si la cifra de los mandatos logrados por un partido mediante el segundo voto es mayor que la de los candidatos directamente elegidos, entran en juego los candidatos de las listas regionales del partido. Por ello, para aumentar sus posibilidades los candidatos a menudo se presentan de manera directa y también figuran en la lista de su formación. 

Mediante este sistema, vigente desde 1953, los electores pueden ”dividir” su voto: pueden elegir con su primer voto al candidato de un partido y con el segundo a la lista de otra formación política. Así se puede favorecer la formación de una coalición de dos partidos, dando por ejemplo el primer voto al candidato de un gran partido y el segundo a una formación política pequeña que en el distrito electoral no tenga posibilidad alguna.

El sistema de doble voto